Aprender a decir “no”: el arte de poner límites.
Decir "no" es una de las habilidades más poderosas y, al mismo tiempo, una de las más difíciles de desarrollar. Desde pequeños nos enseñan a complacer, a ser "buenos" y a evitar el conflicto. Pero en la vida adulta, esta tendencia puede llevarnos a la sobrecarga, al resentimiento y a la pérdida de nuestro propio rumbo.
Aprender a decir "no" no es rechazar al otro, sino afirmarnos a nosotros mismos. Es un acto de responsabilidad personal y emocional.